Ese no era un día cualquiera. Cincuenta años de casados no son poca cosa.
Ya desde la noche anterior todo estaba absolutamente planificado. Levantarse un poco mas tarde y desayunar en el jardín, septiembre acompaña, café con leche, tostadas con mermelada de naranja y queso crema. Un principio ideal.
Próximo paso, subir al auto para ir de Flores a Lanús y empezar a recorrer aquellos lugares que marcaron el principio de la historia.
Primero, aquella casa de Lanús donde en una fiesta se conocieron.
–Te acordas, negra, cuando Alejandro te convenció de venir.-
Alejandro, hermano de ella y amigo de él, conocía al dueño de casa y oficio de Cupido, invitando a ella y a él.
Después, el salón de belleza donde ella trabajaba y él puntualmente iba a buscarla para luego acompañarla hasta su casa, próxima parada.
-Esta un poco cambiada, mi amor, no te parece.-
Le sigue la Iglesia de Pompeya, donde se casaron cincuenta años antes.
-Esta si que esta igual, negrita.-
-Mi amor, lo contentos y nerviosos que estábamos.-
La recorrida continuo con un almuerzo frugal, camino a la casa de él. Un edificio en la calle Piedras, propiedad del ministerio, donde su padre era el encargado, y vivían en el ultimo piso.
-Me acuerdo ese día del ’55, cuando los aviones bombardeaban Plaza de mayo y abrían las compuertas sobre nuestras cabezas, pensé que no te veía mas, negri.-
Allí en ese edificio, después de casados, tuvieron su primer hogar, apenas una habitación y baño, hasta que pudieron alquilar algo mejor.
-Acá si que hizo calor ese verano, mi amor.-
Ahora, ultimo tramo, subir a la 25 de Mayo, tomar General Paz y después Panamericana, bajar en el Km. 42, estacionar el auto, comprar un ramo de flores y caminar hasta el sector L, sección 20, parcela 040, del cementerio privado, para dejarle a ella, que se fue apenas unos pocos días después del aniversario numero 49, esas flores que tanto le gustaban.
Es tan bello como triste.
ResponderEliminarMi preferido...movilizante, amor como pocos.
ResponderEliminarUffffff, mucha emoción, hermoso y por supuesto llega muy profundo...
ResponderEliminar